Guión cortometraje sobre educación escolar

Cartel: HELENA
Oscuridad.
De fondo hay silencio pero no es un silencio vacío, a lo lejos se oye ligeramente el ruido de lo que puede ser el pitido de un coche, alguien friendo comida en la habitación de al lado… pero son ruidos casi inaudibles. Suena un despertador.
(plano secuencia)
Imagen borrosa enfocando hacia el despertador. Marcan la 7:00 a.m. Se ve como una mano lo apaga. La cámara hace un recorrido desde la mesita del despertador, pasando por la ventana, el techo y la otra mesita hasta centrarse en unas gafas. La imagen sigue borrosa. Somos Helena. Se ve como nuestras manos cogen las gafas y nos las ponemos. La imagen deja de estar borrosa. La cámara se levanta de la cama y se dirige a una de las puertas que hay en la pared. Ésta se abre, es un cuarto de baño. Nos aproximamos al espejo y vemos en primer plano la cara de Helena reflejada. Se observa durante varios segundos y pone cara de disgusto.
Ahora vamos detrás de Helena por el pasillo, solo vemos su espalda. Ya está arreglada. Entra en la cocina. La mesa de la cocina tiene una taza de café, un croissant y un vaso de zumo de naranja. Su madre está de espaldas a ella en el fregadero. Seguimos detrás de Helena que ya está sentada en la mesa. Su madre sin girarse y dirigiéndose a Helena:
- Date prisa, vas a llegar tarde otra vez a clase. Y cómete el croissant que siempre vas con el estómago vacío y eso no tiene que ser bueno.
La cámara no se ha movido, vemos de espaldas a Helena desayunando y vemos como su madre se gira hacia ella. Su madre cambia la cara hacia una más agresiva y con tono alterado dice:
- ¿Ya estas otra vez con ese jersey? ¡Vete a tu cuarto y cámbiatelo! Vas vestida como una pordiosera… además hoy parece que va a hacer bueno y vas a pasar calor así que ponte la camiseta de tirantes que te regalé. Creo que gasté el dinero para nada, no sé por qué no te la pones con lo bonita que es.- dice esta última frase bajando el tono y dándose la vuelta otra vez hacia el fregadero.
Se enfoca la camiseta encima de la cama de Helena. Ahora un primer plano angular de la cara de Helena observando fijamente la camiseta.
Ahora vemos la espalda de Helena ante el espejo grande de su habitación, pero también la vemos a ella reflejada. Ya lleva puesta la camiseta de su madre y por encima se está poniendo una chaqueta.
Cartel: JORGE
Oscuridad. Suena el timbre de un despertador pero es distinto al que oímos en la habitación de Helena.
Plano detalle de otro despertador digital. Las 7.30. y se ve como una mano lo apaga.
Oscuridad. Suena un teléfono.
Vemos a Jorge aproximándose al teléfono de la cocina ataviado únicamente por unos calzoncillos. Está despeinado y bostezando, descuelga el auricular.
-Sí. Sí. Ya sé que es tarde Mamá, pero es que hoy no va a venir la profesora a primera hora. Vale. Sí… Un beso.
Plano detalle de una mano abriendo una nevera y cogiendo leche. Plano detalle de un cuenco de leche en el microondas mientras se calienta. Se ve sentado a Jorge en el sofá del salón comiéndose con una cuchara grande los cereales del cuenco. En este plano solo se le ve de perfil de rodillas para arriba. Se ve que mira al frente pero no vemos el qué. De fondo de oye la televisión, una serie de dibujos animados manga.
Se le ve vestido y saliendo por la puerta con la mochila puesta de espaldas. Plano detalle de la cerradura y su mano cerrándola con llaves.
Cartel: MARÍA
Primer plano de perfil de María en su coche. Tiene cara de preocupación e impaciencia y se la ve mirando hacia delante a lo que podría ser un semáforo:
-Vamos ábrete, ábrete…..
Llega a la sala de profesores. Entrando echa una mirada tímida y dice “buenos días”. Hay 6 profesores en corrillo hablando del programa de televisión que vieron la noche anterior. Solo responde al saludo uno.
(Plano secuencia de la clase de 4º C de la ESO) María entra en la clase, se ve en el encerado medio ejercicio de matemáticas, la otra mitad ha sido borrada y sustituida monigotes. Todos los niños están gritando, algunos se tiran pelotas de papel, 4 niñas (Silvia, Lorena, Leticia y Miriam) están sentadas en una mesa comentando lo atractivo que les resulta el cantante de un grupo musical que aparece en la revista que están leyendo, Jorge está en una mesa copiando las respuestas de un ejercicio del cuaderno de un compañero, Helena está en una esquina al fondo mirando por la ventana, hay un chico sentado en su pupitre (Pablo) y sobre sus rodillas se apoya otra chica a la que está haciendo carantoñas.
María dice:
-Sentaros- mientras saca de su maletín un libro y lo posa encima de la mesa. Los chicos y chicas de la clase empiezan a sentarse en sus asientos con lentitud y el griterío va bajando hasta convertirse en un murmullo, y luego en silencio.
María comienza a escribir una frase en el encerado “Los niños juegan al parchís con los dados que su madre ha comprado en el mercado de las afueras.
María: – Ayer os pedí que para hoy me trajeseis analizadas sintácticamente una serie de frases.-María se da la vuelta y explica- Esta por ser la primera os la analizaré yo. “Los niños” aquí cumplen la función de…
A Helena le cae una bola de papel encima y se escucha a alguien reírse. Helena mira a su alrededor ofendida.
Schhh – Dice María sin darse la vuelta- por lo que el predicado sería el resto. “Juegan” es el verbo..
A Helena le caen dos pelotas más y se oyen más carcajadas ahogadas
-¡Profesora no me dejan en paz! ¡ Me están tirando pelotas de papel!
María sin volverse dice vagamente – Estaros quietos……..
Helena roja de ira se contiene y gira su cabeza hacia la ventana.
- ¡Oh!, que “La Pelos” se nos enfada….. le susurra jocosamente un chico sentado dos asientos a la derecha de Helena.
Vemos a María como sigue explicando de espaldas la oración- Por lo que el complemento circunstancial aquí es…
Se oye un sonoro eructo y la clase rompe a reír.
Un plano de toda la clase:
-¡Basta ya! – grita María- ¡ Jorge fuera de clase!
Jorge se levanta del asiento indignado y grita- ¡Cómo sabes que he sido yo!
- Siempre eres tú – le acusa María
Jorge no cabe en sí mismo de rabia – ¡no tienes ni puta idea! ¡Tú estabas de espaldas y no pudiste verme, tú me tienes manía!- dice mientras se acerca a la profesora.
-¡No me repliques! ¡Llevas toda la semana haciéndome la misma!
Jorge levanta un dedo acusador y agitándola hacia ella le grita: -¡pero hoy no he sido yo estúpida!
María, que había reculado un poco hacia atrás ya que Jorge le saca una cabeza de altura, aprieta sus labios y dice entre dientes:- Vete a ver al Jefe de Estudios y dile que me has insultado.
Están enfrentados, se miran a los ojos fijamente, Jorge adelantado hacia María y ésta apoyada contra la mesa con el cuerpo encogido pero devolviéndole la mirada agresiva. Jorge baja el dedo acusador convirtiéndolo en un puño. (Plano detalle) Se clava las uñas en su propia mano de lo fuerte que aprieta. Sale de la clase embravecido y cierra de un portazo.
Ahora la cámara solo la enfoca a ella apoyada en la mesa y mirando a la puerta. Está ligeramente temblando y sus ojos están acuosos. Se sienta en su silla y apoya la cara entre sus manos. Hay un silencio absoluto. La cámara enfoca a los alumnos y todos la observan expectativos. La cámara vuelve a enfocar a María. Ésta suspira, se levanta, borra la frase del encerado y dice con el tono mucho más serio:
-Isabel, léeme la siguiente frase.
Sin dejar de enfocar a María se oye como la niña empieza a leer con mucha dificultad la frase: “El pescador pesca peces en el río Nalón durante el atardecer”. Mientras se oye una risa ahogada.
La cámara se va acercando a la cara de María que pone una mueca de disgusto debido a la mala calidad de lectura de su alumna.
Ahora vemos las puertas del exterior del instituto. Hay niebla pues es aun muy pronto. Una de ellas se abre y por ella sale Jorge con un cigarro en la boca. Lo enciende y se pone a fumarlo sentado en una escalera y acurrucado por el frío.
Oscuro.
Suena el timbre.
El escenario es un gran gimnasio cerrado. Salen niños jugando al fútbol en un lado y en otro las niñas hacen aeróbic.
Helena entra en el vestuario.
Todas las chicas de su clase están en ropa interior.
Hay un primer plano de Helena que se pone en un rincón, empieza a quitarse lentamente la chaqueta del chándal. Su mirada está fija en el suelo y de vez en cuando levanta la mirada.
Ahora la cámara enfoca hacia otra esquina en la que están dos chicas (Lorena y Silvia) que empiezan a mirar a Helena y a cuchichear entre ellas. Helena pasa por delante de ellas con una toalla enroscando su cuerpo y ellas la siguen con la mirada.
Oscuro. Hacemos un “travelling” por el pasillo del instituto, hay chicos y chicas por todas partes, algunos corren por el pasillo, a un lado se ve un chico hablando porun teléfono móvil, a otro lado una pequeña pareja de amantes, a otro lado una panda de chiquillos se pasan por los aires un estuche mientras su dueño lucha por recuperarlo, hay mucho griterío, y aparecen en escena Helena y su mejor amiga, Marta, van caminando.
-Hoy Lorena y Silvia han vuelto a reírse de mi en los vestuarios- le comenta Helena a Marta- ni tiñéndomelos de rubio consigo disimular estos pelos. Estoy harta de mi madre… un día voy a coger una cuchilla y me da igual que me castigue o que diga lo que quiera.
-Bah no es para tanto, tú siempre vas de pantalones y aún no han llegado las vacaciones. Y Silvia y Lorena se pueden reír de lo que quieran, sabes que si no van a reírse de eso se reirán de cualquier otra cosa. Además, no eres la única, yo tampoco me depilo.- intenta suavizar Marta.
Helena mira a su amiga con cara de enfado- Tú no tienes pelos y a ti no se te nota el bigote- se queda callada y con desesperación le pregunta a su amiga mientras se señala la cara- ¿Crees que se me nota mucho?
Marta tuerce la boca- Bueno… no se te nota casi, por ejemplo lo de Eva sí que es un mostacho…
-Marta no me compares…..
Entran en la cafetería del instituto y se aproximan a la barra para pedir.
-Una coca cola y dos pinchos de pollo- pide Helena.
La camarera sirve el pedido y Helena le paga. Según se está dando la vuelta un chico alto y rubio (Pablo) tropieza con ella y tira parte de su coca cola, él se da la vuelta con cara de arrepentimiento esperando encontrarse con la persona a la que a tirado la coca cola, pero al ver a Helena, su gesto se relaja y se va sin pedir perdón.
Helena se sienta en una mesa con Marta y mientras comen sus bocadillos:
-Si me hubiese insultado no me hubiese sentado tan mal- le dice Helena a Marta que se ha girado a mirar a Pablo al otro lado de la cafetería- a este paso nunca se va a fijar en mi.
Al fondo se ve a María en la barra tomando un café con el Jefe de Estudios.
El escenario es el patio exterior de un instituto, y se ve al fondo un corro de chicos jaleando y dando palmas. Ahora estamos en el interior del corro, están retando a un chico de unos 12 años a meterle un cigarro en la boca a un sapo, uno de los chicos del corro es Jorge. Los chicos del corro están alborotados y eufóricos, mientras el retado mantiene cara de angustia y duda. Hay un plano detalle de una mano metiendo un cigarro encendido en la boca a la rana. Ahora la cámara está situada en el suelo en el centro del corro y enfoca a los chiquillos, se oye un “pop” y el corro estalla en un vitoreo, mientras que el chico que ha puesto el cigarro contiene las lágrimas en un gesto compungido.
Volvemos a la cafetería, en un primer plano tenemos a María conversando con el Jefe de Estudios que se llama Carlos, al fondo se ven sentadas en una mesa a Marta y Helena.
María: ¡Ese niño no tiene respeto por nadie!
Carlos: Sabes que ya intenté hablar con su madre, y ella no puede hacer nada, bastante tiene con sacar dinero para dar de comer a su hijo
María: Si eso ya lo sé. Y yo tampoco quiero que por acumular apercibimientos tenga que acabar fuera del instituto, entiendo que el ambiente en el que se cría no es el mejor para tenerle respeto a nadie, pero… – Carlos interrumpe a María
-Si quieres le asusto un poco con la idea de expulsarle.
-No. No quiero que se esté calladito por miedo. Además, eso a él le dará igual, sabe que el año que viene se va de aquí y no va a volver a tocar un libro en su vida. Sé que estoy muy enfadada con él por el numerito que me ha montado en clase, pero lo que más me duele es que no puedo hacer nada con él, quiero decir, ya que no le interesan los estudios, por lo menos que tenga algo de educación y que ponga más interés por las cosas. Ya es bastante difícil mantener tranquila la clase y hacer que aprendan algo como para además tener que llevarme estos sofocones por sus enfrentamientos.- María va alterándose por momentos – Noto que la clase me está perdiendo el poco respeto que les queda por mí, ¡ y si encima ven que insultar a una profesora o levantarle el puño no trae ningún tipo de consecuencia negativa…!
Carlos se adelanta- No te entiendo María. No quieres que le eche o castigue… – María sigue pisoteando las palabras del Jefe de Estudios:
-¡Porque no hay ningún castigo que le atemorice! ¡Y ya te digo que no pienso trabajar desde el miedo!
-¡Schhhh! ¡Cállate y déjame hablar! No quieres que le eche o le castigue, pero quieres que la clase no se revolucione… sabes que la única manera de hacer que el resto de los alumnos sepan que todo tiene sus consecuencias es expulsándole un par de semanas. Sé que para él no será nada por que le da igual que su madre se enfade, pero no todos los alumnos sienten tanta indiferencia por lo que puedan decir sus padres… ¿me entiendes? Déjame echarle un par de semanas y respecto a su cambio de actitud… no esperes milagros. Simplemente espera a que pase este año, ignórale en la clase o mándale a mi despacho cada vez que te estorbe, y el año que viene ya no tendrás que aguantarle. Te queda mucho por aprender de ellos María, pero ya verás como llega un momento en el que te das cuenta de que tú enseñas para los que tienen interés por el estudio y pueden llegar a algo, y los que no, la mejor forma de hacer que no molesten en clase es dejando que hagan lo que les de la gana.
-¿No te disgusta lo que estas diciendo?- Susurra María mientras le mira con incredulidad.
Carlos se encoge de hombros.
Helena está en el portal delante de la puerta de su casa, toca al timbre y su madre abre la puerta con unas zapatillas en la mano, María se descalza en el felpudo y entra en casa.
Helena entra en la cocina y se sienta a comer en la mesa con su padre y su madre. Comen la sopa en silencio mientras de fondo suena el televisor con el noticiario. Helena alza la vista del plato y comienza:
-Mamá… hoy en el vestuario se han reído de mí…
-¿Quiénes?, ¿las imbéciles de Silvia y Lorena? Ya estamos otra vez, ¿y esta vez por qué?- dice su madre con tono desagradable
-…porque estoy sin depilar…..
-¿Y a ti que más te da lo que digan? Dios, qué de complejos tiene esta cría. Yo a tu edad no me depilaba, y no empecé hasta los 18. Cuanto antes te depiles más duros te saldrán luego los pelos. ¿No te vale con la Andina? (Nota: la Andina es un decolorante de vello)
-…Pero Mamá…
-¡He dicho que no! Seguro que no eres la única que va sin depilar a clase…
-…Ya pero a ellas no se les nota… y el otro día Luis me preguntó si me teñía el bigote por que el sol se reflejaba en él…
-¿Y qué es que la madre de Luis no tiene bigote? ¡Porque vamos, hoy la vi en la frutería y no anda escasa que digamos…!
-Bueno Menchu, déjala que por lo menos en verano se quite lo de las piernas pa ir a la piscina, ya sabes como son los críos de hoy en día…- Dice el padre de Helena que hasta ahora había estado absorto con el noticiario.
-En verano ya veremos…..
Siguen comiendo en silencio y Menchu se levanta a cambiarle el plato a su marido.
Jorge entra en su casa, va al salón, tira la mochila en el sofá y se descalza en la alfombra.
Jorge entra en la cocina, sobre la mesa hay un plato tapado por otro plato boca abajo, lo destapa y lo mete en el microondas.
María entra en la sala de profesores. Un grupillo de profesores esta poniéndose las chaquetas y saliendo por la puerta le dice uno a otro:
-¿Vamos hoy a comer al “Rifle”?
Una vez han salido todos María se queda sola poniéndose la cazadora vaquera.
Ahora seguimos a María por el patio del instituto hasta el aparcamiento, va a meter la llave en el coche y ve escrito “guarra” en el polvo de la ventanilla.
Jorge está sentado en el sofá del salón viendo “Aquí hay tomate” sonriente, suena el telefonillo, se levanta y va hacia el pasillo, lo descuelga:
-Sí, ya bajo.
Ahora Jorge está sentado en el banco de un parque con dos amigos, él está fumando, otro de ellos está escribiendo un mensaje en el móvil, y el tercero está quemando una piedra de hachís.
Helena está sentada en su escritorio haciendo los deberes, suena un teléfono de fondo.
-Helena, es para ti – se oye a su madre desde otra habitación- Es Marta.
Helena va a la cocina y su madre le da el teléfono, su madre sale de la cocina y Helena cierra la puerta tras ella.
-Dime… ¿Qué hora es?….. Ufff que va… aun no he terminado el trabajo de tecnología y tengo que estudiar para el examen……… Ya, ya lo sé……. Ya… pero prefiero tenerlo estudiado antes, y sabes como se ponen aquí… nos vemos mañana en clase….. Chao.
Ahora Helena está sentada en la cama con el pijama puesto, la luz está encendida y por la ventana se ve que es de noche. Se recuesta sobre la cama, apaga la luz y se queda mirando al techo.
Helena está en la barra de la cafetería del instituto, está pidiendo una coca-cola y dos pinchos de pollo. Lleva la camiseta de tirantes que le regalo su madre, su pelo tiene volumen y su cara está radiante. Pablo también está pidiendo y le da un empujón que provoca que ella derrame parte de la coca cola. Él se vuelve.
-Lo siento- dice Pablo, y le dedica una sonrisa mientras se aleja.
Helena está en la cama mirando al techo con una sonrisa en la cara.
María se encuentra en el salón de su casa sentada en la mesa camilla, la mesa está llena de folios y tiene el flexo encendido, su cabeza está apoyada sobre una mano y con la otra está escribiendo algo en los papeles. Por detrás se acerca la que parece ser su pareja y la rodea con sus brazos.
-Bailar con “v”- María suelta una pequeña carcajada, pero su cara lo refleja alegría- ¿te lo puedes creer? En 4º de la Eso… no sé que voy a hacer con ellos.
-¿Qué tal ha ido hoy la clase?- le pregunta él mientras le da un beso en la mejilla
-Fatal… hoy el chico del que te hablé ayer…
-¿El que no tenía padre por que se mató con un camión?
-Sí, ese… el caso es que hoy creo que he hecho mal con él.
-¿Por qué?
-Hoy alguien se tiró un eructo cuando yo estaba explicando en la pizarra. El caso es que le reñí a él, se puso como una fiera conmigo, decía que él no había sido, se levantó, me llamó estúpida y alzó el brazo…
-¿¿¿Te pegó??? – preguntó espantado
-No… no creo ni que fuese una amenaza, creo que le salió simplemente por rabia… Dios.. tenías que haber visto sus ojos… lo que te iba a decir, es que estoy preocupada por que hablé con Carlos, y me dijo que le iba a echar unas semanas para que sirviese de ejemplo para el resto de la clase…
-¿Y qué hay de malo en ello?
-Ya sabes qué opino sobre el método de atemorizar a la clase con amenazas de expulsión…
-Sí, pero este chico y los que son como él están acabando con tus nervios, fíjate, todos los días vienes contándome algo, casi ni duermes…
-…. Creo que esta vez no había sido él el que hizo ese ruido tan desagradable…
-Da igual, no puede tratarte como te trató, y si hoy no fue él otro día seguro que sí lo hizo…
-No sé Alex… – Se quedó un momento callada mirando fijamente los apuntes- Hoy tampoco me invitaron a comer.
Alex soltó un suspiro – Creo que esto no te está haciendo bien. Vete al medico a ver si te puede dar la baja, déjalo, no nos hace falta, con mi sueldo tenemos de sobra para los dos…
Maria se giró violentamente hacia él y le miró fijamente a los ojos- ¡Sabes de sobra que no hago esto por dinero! Además no llevo ni un año trabajando. Quiero demostrarme a mi misma que valgo para esto y que puedo con esos chicos, quiero llegar a fin de curso y ver que por lo menos alguien ha aprendido algo en mi clase, ¡quiero que aprendan a escribir “bailar”! Tengo que demostrarme a mi misma que yo puedo…- y escondió su cara en el pecho de Alex – solo tengo que encontrar el modo…
-…Tú no tienes la culpa…
-María continuó – Puede que no sepa inspirarles interés por mi asignatura… Pedro cuando les da clase los lleva como corderitos, deberías verlo, ni uno se atreve a levantarle la voz…- Su cara sigue escondida en el jersey de su novio. Él suspira otra vez y la abraza más fuerte contra él.
-…Tranquila, las vacaciones de verano están ahí al lado…
En esta escena se ve a Jorge sentado en el sofá mirando al frente, la salita está a oscuras y en su cara se refleja la luz parpadeante del televisor. Sostiene entre sus manos el mando de una consola de videojuegos y sus dedos se mueven frenéticos.
Se oyen llaves, entra su madre en el salón. Se acerca a él y le da un beso mientras él no aparta la vista de la televisión. Su madre se va y se oye como le habla desde otra habitación:
-¿Qué quieres hoy para cenar?
-¡Tortilla! – le grita Jorge desde el salón
Silencio desde la cocina y de fondo se oye el sonido delas ruedas de un coche al acelerar, Jorge está jugando a un videojuego de coches.
-¿Has hecho ya los deberes?
-Sí…- contesta él con desgana.
-He hablado con tu tío….. ya está pensando en hacerte un hueco en el quiosco cuando acabes las clases ¿qué te parece?
Jorge no responde, sigue mirando la pantalla, entonces cierra los ojos y se recuesta agresivamente contra el sofá, ha estrellado el coche.
-¡¡¡¡¡¡Agh!!!!!!!
-¿¿¿¿Te pasa algo????- pregunta preocupada su madre desde la cocina
-No nada nada…
Jorge se incorpora de nuevo y vuelve a quedarse petrificado ante la pantalla, mientras sus dedos se mueven histéricos sobre los mandos. “Travelling avant” (la cámara se va acercando) hacia su cara. Se funde en negro.
mdaj dijo:
Febrero 25, 2008 a 10:32 pm
no da nada m mmmmm que malos perdo n quiro biolesia osi claro aaaaaaaaaaaayy
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy
mdaj dijo:
Febrero 25, 2008 a 10:32 pm
mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm no da na cuales
Anónimo dijo:
Mayo 5, 2008 a 1:35 am
no entiendo alguien me puede explicar el argumento de esto !¿su conclusion?!