La situación era tensa

Febrero 27, 2007 at 12:16 am (Relatos)

Tras una cena de colegeo, me habías invitado a tomar una copa a tu casa. Una luz tenue se apoderaba del terciopelo de los cojines de su salón.

Sabías que te deseaba desde el momento en que me senté frente a tí y pedimos aquella ensalada con mermelada de frambuesa. Sabías que cada cucharada que rozaba mi lengua, mientras me hablabas de las injusticias de este mundo, era una cucharada que sentía en el interior de mi vagina, que cada vez que te veía relamerte te veía paseandote por mi ansioso coño.

Apoyados en la ventana de tu salón , maravillada, por la majestuosidad de tus estanterías llenas de libros, por la belleza de los hilos de las farolas a los lejos, por la magia de las nubes plateadas sobre el cielo nocturno, excitada, por el viento caliente que entraba y se colaba por mi cuello, y sobretodo, atemorizada, porque sabía que me estabas mirando fijamente mientras yo olía aquella noche de verano.

Ambos sosteniamos los vasos de licor y tú, con una media sonrisa, te apoyaste contra el respaldo del sofá, quedamos frente a frente, pero distanciados, yo no me quería mover de la ventana.

Sonreías y me mirabas en silencio, yo bajaba los ojos y me sonrojaba.

- ¿Cómo te imaginabas esto?

-¿El qué? – dije haciendome la ingenua…. con él hay que andar con pies de plomo, nunca sabes que trampa te está montando.

- Alicia….- sonrió.

Se acercó a mi y me quitó la copa, posó ambas en la mesa, despues me tomó de la mano, y volviendo a apoyarse sobre el sofá, me puso frente a él, solo con su mano tocando la mía…. sus dedos se posaron en mi cintura. Me miraba a los ojos fijamente, esos ojos tan intensos y profundos.

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 Yo estaba temblorosa, pero cada vez que bajaba la vista, su mano desatendía mi cintura y me obligaba a mirarle guiando mi barbilla.

- Relajate…. dime si estás incómoda

- No….

Posó un dedo sobre mis labios, y empezó a acariciarlos suavemente – Tienes una boca preciosa, más cuando sonríes con ese aire tímido. ¿Crees que soy capaz de seguir adelante?

- No lo sé- estaba acojonada

- Dime, estás excitada?

Empecé a tener dificultad para respirar y un cosquilleo se apoderó de mi intimidad.

- Sí.

- Puedo tocarte?

-Sí

Sin dejar de mirarme a los ojos se puso de cuclillas , me levanto despacio la falda, y me bajó las bragas hasta los tobillos

Volvió a levantarse y su dedo penetró entre mis piernas.

Me miraba y sonreía . Su huella dactilar acariciaba la gordura de mi clítoris, que estaba hinchado y caliente. Yo apretada los muslos y me moría de placer…..pero casi no podía moverme, me tenía agarrada por la cintura y no me permitía que dejase de mirarle.

Me arrimé contra él y sentí el bulto bajo sus pantalones.Él me desabrochó la falda y la dejó caer. Yó empecé a rozarme contra la tela de sus pantalones, y comencer a respirar en su oído.

- buena chica….. buena chica……

Cuanto más me rozaba contra él, más sentía llegar el orgasmo, más deseaba que su calor me torturase y me lo follaba cabalgandole en mi mente. Le cabalgaba de pie, rozandole con ropa que para mi no existía, y mi cabeza se inclinaba contra su hombro mientras me dejaba llevar por el placer.

Pasé mi mano por su tripa y le desabroche el cinturón.

Me retiré y mientras le bajaba la cremallera él me preguntó: – ¿Qué vas a hacer?

-Lo que más deseo.

Le bajé los pantalones y de pié, me desabroché la camisa…

Guié su mano para que poseyese mi pecho y mientras ahora, era yo la que no dejaba que mirase hacia otro lado, empezé a acariciar su polla por encima del calzoncillo.

Empezó a respirar entrecortadamente, se acercó y dijo -deja que me jodan tus labios-

Me agaché, y le desposeí de sus últimos trozos de tela.

……ahhhh….allí estaba…. rebosante…. triunfal… gorda y palpitante…..

Saqué la lengua y lamí desde la base hasta el final de su polla, notaba sus venas hincharse, palpitar… la tomé con mi mano y presioné sobre las zonas más endurecidas, la palma le tomaba el tronco, pero solo dos yemas de mis dedos apretaban los bultos que más bombeaban sangre… la hundí en mi boca y comencé a chupar de arriba a abajo, mientras seguía presionando su polla por donde más dura estaba…me volví loca, engullía su potencia, su calor… una mano en su pene, la otra le agarraba el trasero… él posaba su mano en mi cabeza y me hacía tragarme su polla brillante, mojada, empapada….

La lengua acariciaba juguetona su glande… los dedos la obligaban a bombear, la palma de mi mano movía toda su piel de arriba a abajo, y mi boca chupaba, succionaba, aquel vicio que estaba empezando a responderme con contracciones…. La saliva envolvía mis labios y su miembro, su falo se endurecía cada vez más al paso de mi lengua… mi mano le daba los últimos coletazos y yo sentía como mi vicio se convertía en liquido chorreando entre mis piernas.

lluvia de semen cayó sobre mi lengua… se deslizó por la comisura de mis labios y goteó sobre mis pezones erizados…..

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El día que encontré esposo

Febrero 27, 2007 at 12:07 am (Relatos)

El día que encontré esposo

 

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La polilla seguía el mismo ritmo y se golpeaba contra la lámpara del techo.

 

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Sus enormes alas creaban sombras gigantescas en la pared amarillenta de enfrente. El armario se despegaba un milímetro de la pared a cada segundo.

 

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Gessamí

Febrero 27, 2007 at 12:01 am (Relatos)

 

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No quería abrir los ojos. Estaba escuchando a un pajarillo cantar y no me gustaba, porque eso quería decir que el mundo ya había amanecido. Pero yo aún no estaba preparada. Solo pensar que tenía que enfrentarme a él me provocaba… mariposas no, polillas en el estómago… Tenía la boca asquerosamente seca, de hecho en ese momento recordé cómo soñaba que me levantaba hacia el fregadero a beber agua… uno de estos sueños en los que crees estar despierta y en ellos calmas tus necesidades, pero en realidad no me había movido de la cama. Por eso ni siquiera podía tragar saliva… Leer el resto de esta entrada »

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Fantasía número 1

Febrero 26, 2007 at 11:38 pm (Relatos)

Eran las 10 de la mañana. El sol daba directamente sobre mi libreta y mi cabeza. Aquello se hacía pesado. El resto de mis compañeros estaban tirándose bolas de papel y saltaban por encima de las mesas de la clase. Me sentía como una extraña entre tanto crío. ¿Cómo iba a querer perder mi virginidad con semejante panda de infantes? Bueno, con 16 años ya me picaba la curiosidad, y tenía ganas de probarlo. Estaba harta de fantasear, aquello acababa siendo frío. Me gustaba masturbarme, tocarme con el dedo… Soñaba, me dejaba llevar, y llegaba al orgasmo. Pero las fantasías ya llegaban a ser demasiado recurrente y estaba harta de pensar en las mismas caras, caras de actores que salían por televisión, por que lis niños de mi clase no me iban, y aquello tampoco era satisfactorio, por que sabía que a los actores nunca podría llegar a tocarles…

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Wendy

Febrero 26, 2007 at 11:28 pm (Relatos)

WENDY Y SU REGRESO A NUNCA JAMÁS

 

Sus rizos dorados ya no tenían el brillo de hace años, ahora caían lamidos sobre sus mejillas. Las arrugas rodeaban su cuello y hacían sus ojos más pequeños, pero también con más edad.El airea allí era caluroso y acogedor, y de vez en cuando una ráfaga refrescante se colaba entre sus dedos, asperso y algo arrugados. Estaba cansada, sus piernas ya no se movían con la ligereza de antes, ahora se dejaban reposar sobre la hiarba cada vez que daba un paso.

 

Siguió caminando entre los pinos y llegó a un claro en el bosque. Había vuelto a Nunca Jamás. Los columpios de madera aun seguían como antes, el tobogán, tras ellos, se abrazaba al tronco de un árbol. No había pasdado el tiedmpo por las casetas, y los últimos rayos de lyz del día hacían respaldecer los cristales de sus ventanas.

 

Wendy descalza se aproximó a un columpio y se sentó.

 

Ligeramente empezó a balancear sus pies hacia delasnte y atrás, y empezó a volar con sus manos aferradas a las cuerdas. Tenía durezas en las manos, el tiempo perdonaba a Nunca Jamás pero no la perdonaba a ella.

 

Cerró lo ojos….. y se sintió respirar…..

 

“Nunca he creido en un destino que nos guíe…. Pero siempre he sido perseguida por una especie de mala suerte…. siempre he luchado con uñas y dientes por conseguir lo que más deseaba, y cuando he estado a punto de alcanzar la cima de la felicidad, como si de un terremoto se tratase todo mi proyecto se caía al suelo, una y otra vez, como si el demonio se burlase de mi y me dejase siempre llegar hasta el punto en el que mi mente se creyese haberlo conseguido, para luego raptarme la ilusión con su garra…. Por eso no puedo creer lo que me está pasando…. porque le espero llegar con su triturador de ilusiones”

 

Wendy abrió los ojos… inclinó la cabeza hacia atrás y miró fijamente al cielo, mientras seguía balanceándose. Sus ojos se llenaron de agua. Tampoco creía en fuerzas mayores que controlasen su vida, pero dejó escapar en un susurro….

 

“Te suplico, Destino…..que esta vez que le has traído a mi vida…… no te lo lleves aún….. todavía no……”

 

Su cara se contrajo en un gesto de amargura y sus manos apretaron con más fuerza, sintiendo como la cuerda deñaba sus palmas….

 

…de repente oyó risas a su alrededor…. Miró hacia el frente y la alegría inundo su alma.

 

Niños corrían entre los árboles, riéndose y empujándose los unos a los otros, pasaban al lado de Wendy sin temor, como si ella no estuviese….. Una niñita estaba apoyada sobre un banco, ocultando sus ojos bajo las mangas de su jersey, y contaba uno, dos , tres, cuatro….

 

Mi amiga se dejaba llevar emocionada por la escena, los chicos se siempre en los mismos lugares, su inocencia hacía feliz a Wendy.

 

“Añoro aquellos tiempos….”

 

-         Voy!- dijo la niña- eh! Cabrón, el del tobogán, te estoy viendo! – gritó con su trimbre agudo. “Si mi abuela la oyese le lavaría la boca con jabón”

-         Yo no juego!…- Dijo desilusionado el niño que tras de mi creía sentirse a salvo en el tobogán.

-         ¿A mi no me ha visto no?….- se oyó murmurar a otra vocecita a su lado…

 

Así continuó la escena de los niños, hasta que empezó a oscurecer y se fueron….

 

“Bueno querida amiga….. Siempre te quedarán momentos como éste…..”

 

 

 

 

 

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Guión cortometraje sobre educación escolar

Febrero 26, 2007 at 11:19 pm (Relatos)

Cartel: HELENA

 

Oscuridad.

De fondo hay silencio pero no es un silencio vacío, a lo lejos se oye ligeramente el ruido de lo que puede ser el pitido de un coche, alguien friendo comida en la habitación de al lado…  pero son ruidos casi inaudibles. Suena un despertador.

 

(plano secuencia)

 Imagen borrosa enfocando hacia el despertador. Marcan la 7:00 a.m. Se ve como una mano lo apaga. La cámara hace un recorrido desde la mesita del despertador, pasando por la ventana, el techo y la otra mesita hasta centrarse en unas gafas. La imagen sigue borrosa. Somos Helena. Se ve como nuestras manos cogen las gafas y nos las ponemos. La imagen deja de estar borrosa. La cámara se levanta de la cama y se dirige a una de las puertas que hay en la pared. Ésta se abre, es un cuarto de baño. Nos aproximamos al espejo y vemos en primer plano la cara de Helena reflejada. Se observa durante varios segundos y pone cara de disgusto.

 

Ahora vamos detrás de Helena por el pasillo, solo vemos su espalda. Ya está arreglada. Entra en la cocina. La mesa de la cocina tiene una taza de café, un croissant y un vaso de zumo de naranja. Su madre está de espaldas a ella en el fregadero. Seguimos detrás de Helena que ya está sentada en la mesa. Su madre sin girarse y dirigiéndose a Helena:

 

-   Date prisa, vas a llegar tarde otra vez a clase. Y cómete el croissant que siempre vas con el estómago vacío y eso no tiene que ser bueno.

 

La cámara no se ha movido, vemos de espaldas a Helena desayunando y vemos como su madre se gira hacia ella. Su madre cambia la cara hacia una más agresiva y con tono alterado dice:

 

-   ¿Ya estas otra vez con ese jersey? ¡Vete a tu cuarto y cámbiatelo! Vas vestida como una pordiosera… además hoy parece que va a hacer bueno y vas a pasar calor así que ponte la camiseta de tirantes que te regalé. Creo que gasté el dinero para nada, no sé por qué no te la pones con lo bonita que es.- dice esta última frase bajando el tono y dándose la vuelta otra vez hacia el fregadero.

 

Se enfoca la camiseta encima de la cama de Helena. Ahora un primer plano angular de la cara de Helena observando fijamente la camiseta.

 

Ahora vemos la espalda de Helena ante el espejo grande de su habitación, pero también la vemos a ella reflejada. Ya lleva puesta la camiseta de su madre y por encima se está poniendo una chaqueta.

 

Cartel: JORGE

 

Oscuridad. Suena el timbre de un despertador pero es distinto al que oímos en la habitación de Helena.

 

Plano detalle de otro despertador digital. Las 7.30. y se ve como una mano lo apaga.

 

Oscuridad. Suena un teléfono.

 

Vemos a Jorge aproximándose al teléfono de la cocina ataviado únicamente por unos calzoncillos. Está despeinado y bostezando, descuelga el auricular.

 

-Sí. Sí. Ya sé que es tarde Mamá, pero es que hoy no va a venir la profesora a primera hora. Vale. Sí…  Un beso.

 

Plano detalle de una mano abriendo una nevera y cogiendo leche. Plano detalle de un cuenco de leche en el microondas mientras se calienta. Se ve sentado a Jorge en el sofá del salón comiéndose con una cuchara grande los cereales del cuenco. En este plano solo se le ve de perfil de rodillas para arriba. Se ve que mira al frente pero no vemos el qué. De fondo de oye la televisión, una serie de dibujos animados manga.

 

Se le ve vestido y saliendo por la puerta con la mochila puesta de espaldas. Plano detalle de la cerradura y su mano cerrándola con llaves.

 

Cartel: MARÍA

 

Primer plano de perfil de María en su coche. Tiene cara de preocupación e impaciencia y se la ve mirando hacia delante a lo que podría ser un semáforo:

 

-Vamos ábrete, ábrete…..

 

Llega a la sala de profesores. Entrando echa una mirada tímida y dice “buenos días”. Hay 6 profesores en corrillo hablando del programa de televisión que vieron la noche anterior. Solo responde al saludo uno.

 

(Plano secuencia de la clase de 4º C de la ESO) María entra en la clase, se ve en el encerado medio ejercicio de matemáticas, la otra mitad ha sido borrada y sustituida monigotes. Todos los niños están gritando, algunos se tiran pelotas de papel, 4 niñas (Silvia, Lorena, Leticia y Miriam) están sentadas en una mesa comentando lo atractivo que les resulta el cantante de un grupo musical que aparece en la revista que están leyendo, Jorge está en una mesa copiando las respuestas de un ejercicio del cuaderno de un compañero, Helena está en una esquina al fondo mirando por la ventana, hay un chico sentado en su pupitre (Pablo) y sobre sus rodillas se apoya otra chica a la que está haciendo carantoñas.

 

María dice:

 

-Sentaros- mientras saca de su maletín un libro y lo posa encima de la mesa. Los chicos y chicas de la clase empiezan a sentarse en sus asientos con lentitud y el griterío va bajando hasta convertirse en un murmullo, y luego en silencio.

 

María comienza a escribir una frase en el encerado “Los niños juegan al parchís con los dados que su madre ha comprado en el mercado de las afueras.

 

María: – Ayer os pedí que para hoy me trajeseis analizadas sintácticamente una serie de frases.-María se da la vuelta y explica- Esta por ser la primera os la analizaré yo. “Los niños” aquí cumplen la función de…

 

 

A Helena le cae una bola de papel encima y se escucha a alguien reírse. Helena mira a su alrededor ofendida.

 

Schhh – Dice María sin darse la vuelta- por lo que el predicado sería el resto. “Juegan” es el verbo..

 

A Helena le caen dos pelotas más y se oyen más carcajadas ahogadas

 

-¡Profesora no me dejan en paz! ¡ Me están tirando pelotas de papel!

 

María sin volverse dice vagamente – Estaros quietos……..

 

Helena roja de ira se contiene y gira su cabeza hacia la ventana.

 

- ¡Oh!, que “La Pelos” se nos enfada….. le susurra jocosamente un chico sentado dos asientos a la derecha de Helena.

 

Vemos a María como sigue explicando de espaldas la oración- Por lo que el complemento circunstancial aquí es…

 

Se oye un sonoro eructo y la clase rompe a reír.

 

Un plano de toda la clase:

 

-¡Basta ya! – grita María- ¡ Jorge fuera de clase!

 

Jorge se levanta del asiento indignado y grita- ¡Cómo sabes que he sido yo!

 

- Siempre eres tú – le acusa María

 

Jorge no cabe en sí mismo de rabia – ¡no tienes ni puta idea! ¡Tú estabas de espaldas y no pudiste verme, tú me tienes manía!- dice mientras se acerca a la profesora.

 

-¡No me repliques! ¡Llevas toda la semana haciéndome la misma!

 

Jorge levanta un dedo acusador y agitándola hacia ella le grita: -¡pero hoy no he sido yo estúpida!

 

María, que había reculado un poco hacia atrás ya que Jorge le saca una cabeza de altura, aprieta sus labios y dice entre dientes:- Vete a ver al Jefe de Estudios y dile que me has insultado.

 

Están enfrentados, se miran a los ojos fijamente, Jorge adelantado hacia María y ésta apoyada contra la mesa con el cuerpo encogido pero devolviéndole la mirada agresiva. Jorge baja el dedo acusador convirtiéndolo en un puño. (Plano detalle) Se clava las uñas en su propia mano de lo fuerte que aprieta. Sale de la clase embravecido y cierra de un portazo.

 

Ahora la cámara solo la enfoca a ella apoyada en la mesa y mirando a la puerta. Está ligeramente temblando y sus ojos están acuosos. Se sienta en su silla y apoya la cara entre sus manos. Hay un silencio absoluto. La cámara enfoca a los alumnos y todos la observan expectativos. La cámara vuelve a enfocar a María. Ésta suspira, se levanta, borra la frase del encerado y dice con el tono mucho más serio:

 

-Isabel, léeme la siguiente frase.

 

Sin dejar de enfocar a María se oye como la niña empieza a leer con mucha dificultad la frase: “El pescador pesca peces en el río Nalón durante el atardecer”. Mientras se oye una risa ahogada.

 

La cámara se va acercando a la cara de María que pone una mueca de disgusto debido a la mala calidad de lectura de su alumna.

 

 

 

 

 

Ahora vemos las puertas del exterior del instituto. Hay niebla pues es aun muy pronto. Una de ellas se abre y por ella sale Jorge con un cigarro en la boca. Lo enciende y se pone a fumarlo sentado en una escalera y acurrucado por el frío.

 

 

 

 

 

Oscuro.

 

Suena el timbre.

El escenario es un gran gimnasio cerrado. Salen niños jugando al fútbol en un lado y en otro las niñas hacen aeróbic.

 

Helena entra en el vestuario.

Todas las chicas de su clase están en ropa interior.

 

Hay un primer plano de Helena que se pone en un rincón, empieza a quitarse lentamente la chaqueta del chándal. Su mirada está fija en el suelo y de vez en cuando levanta la mirada.

 

Ahora la cámara enfoca hacia otra esquina en la que están dos chicas (Lorena y Silvia) que empiezan a mirar a Helena y a cuchichear entre ellas. Helena pasa por delante de ellas con una toalla enroscando su cuerpo y ellas la siguen con la mirada.

 

 

 

 

 

Oscuro. Hacemos un “travelling” por el pasillo del instituto, hay chicos y chicas por todas partes, algunos corren por el pasillo, a un lado se ve un chico hablando porun teléfono móvil, a otro lado una pequeña pareja de amantes, a otro lado una panda de chiquillos se pasan por los aires un estuche mientras su dueño lucha por recuperarlo, hay mucho griterío, y aparecen en escena Helena y su mejor amiga, Marta, van caminando.

 

-Hoy Lorena y Silvia han vuelto a reírse de mi en los vestuarios- le comenta Helena a Marta- ni tiñéndomelos de rubio consigo disimular estos pelos. Estoy harta de mi madre…  un día voy a coger una cuchilla y me da igual que me castigue o que diga lo que quiera.

 

-Bah no es para tanto, tú siempre vas de pantalones y aún no han llegado las vacaciones. Y Silvia y Lorena se pueden reír de lo que quieran, sabes que si no van a reírse de eso se reirán de cualquier otra cosa. Además, no eres la única, yo tampoco me depilo.- intenta suavizar Marta.

 

Helena mira a su amiga con cara de enfado- Tú no tienes pelos y a ti no se te nota el bigote- se queda callada y con desesperación le pregunta a su amiga mientras se señala la cara- ¿Crees que se me nota mucho?

 

Marta tuerce la boca- Bueno…  no se te nota casi, por ejemplo lo de Eva sí que es un mostacho…

 

-Marta no me compares…..

 

Entran en la cafetería del instituto y se aproximan a la barra para pedir.

 

-Una coca cola y dos pinchos de pollo- pide Helena.

 

La camarera sirve el pedido y Helena le paga. Según se está dando la vuelta un chico alto y rubio (Pablo) tropieza con ella y tira parte de su coca cola, él se da la vuelta  con cara de arrepentimiento esperando encontrarse con la persona a la que a tirado la coca cola, pero al ver a Helena, su gesto se relaja y se va sin pedir perdón.

 

Helena se sienta en una mesa con Marta y mientras comen sus bocadillos:

 

-Si me hubiese insultado no me hubiese sentado tan mal- le dice Helena a Marta que se ha girado a mirar a Pablo al otro lado de la cafetería- a este paso nunca se va a fijar en mi.

 

Al fondo se ve a María en la barra tomando un café con el Jefe de Estudios.

 

 

 

 

 

El escenario es el patio exterior de un instituto, y se ve al fondo un corro de chicos jaleando y dando palmas. Ahora estamos en el interior del corro, están retando a un chico de unos 12 años a meterle un cigarro en la boca a un sapo, uno de los chicos del corro es Jorge. Los chicos del corro están alborotados y eufóricos, mientras el retado mantiene cara de angustia y duda. Hay un plano detalle de una mano metiendo un cigarro encendido en la boca a la rana. Ahora la cámara está situada en el suelo en el centro del corro y enfoca a los chiquillos, se oye un “pop” y el corro estalla en un vitoreo, mientras que el chico que ha puesto el cigarro contiene las lágrimas en un gesto compungido.

 

 

 

 

 

Volvemos a la cafetería, en un primer plano tenemos a María conversando con el Jefe de Estudios que se llama Carlos, al fondo se ven sentadas en una mesa a Marta y Helena.

 

María: ¡Ese niño no tiene respeto por nadie!

 

Carlos: Sabes que ya intenté hablar con su madre, y ella no puede hacer nada, bastante tiene con sacar dinero para dar de comer a su hijo

 

María: Si eso ya lo sé. Y yo tampoco quiero que por acumular apercibimientos tenga que acabar fuera del instituto, entiendo que el ambiente en el que se cría no es el mejor para tenerle respeto a nadie, pero… – Carlos interrumpe a María

 

-Si quieres le asusto un poco con la idea de expulsarle.

 

-No. No quiero que se esté calladito por miedo. Además, eso a él le dará igual, sabe que el año que viene se va de aquí y no va a volver a tocar un libro en su vida. Sé que estoy muy enfadada con él por el numerito que me ha montado en clase, pero lo que más me duele es que no puedo hacer nada con él, quiero decir, ya que no le interesan los estudios, por lo menos que tenga algo de educación y que ponga más interés por las cosas. Ya es bastante difícil mantener tranquila la clase y hacer que aprendan algo como para además tener que llevarme estos sofocones por sus enfrentamientos.- María va alterándose por momentos – Noto que la clase me está perdiendo el poco respeto que les queda por mí, ¡ y si encima ven que insultar a una profesora o levantarle el puño no trae ningún tipo de consecuencia negativa…!

 

Carlos se adelanta- No te entiendo María. No quieres que le eche o castigue… – María sigue pisoteando las palabras del Jefe de Estudios:

 

-¡Porque no hay ningún castigo que le atemorice! ¡Y ya te digo que no pienso trabajar desde el miedo!

 

-¡Schhhh! ¡Cállate y déjame hablar! No quieres que le eche o le castigue, pero quieres que la clase no se revolucione…  sabes que la única manera de hacer que el resto de los alumnos sepan que todo tiene sus consecuencias es expulsándole un par de semanas. Sé que para él no será nada por que le da igual que su madre se enfade, pero no todos los alumnos sienten tanta indiferencia por lo que puedan decir sus padres… ¿me entiendes? Déjame echarle un par de semanas y respecto a su cambio de actitud… no esperes milagros. Simplemente espera a que pase este año, ignórale en la clase o mándale a mi despacho cada vez que te estorbe, y el año que viene ya no tendrás que aguantarle. Te queda mucho por aprender de ellos María, pero ya verás como llega un momento en el que te das cuenta de que tú enseñas para los que tienen interés por el estudio y pueden llegar a algo, y los que no, la mejor forma de hacer que no molesten en clase es dejando que hagan lo que les de la gana.

 

-¿No te disgusta lo que estas diciendo?- Susurra María mientras le mira con incredulidad.

 

Carlos se encoge de hombros.

 

 

 

 

 

Helena está en el portal delante de la puerta de su casa, toca al timbre y su madre abre la puerta con unas zapatillas en la mano, María se descalza en el felpudo y entra en casa.

 

Helena entra en la cocina y se sienta a comer en la mesa con su padre y su madre. Comen la sopa en silencio mientras de fondo suena el televisor con el noticiario. Helena alza la vista del plato y comienza:

 

-Mamá… hoy en el vestuario se han reído de mí…

 

-¿Quiénes?, ¿las imbéciles de Silvia y Lorena? Ya estamos otra vez, ¿y esta vez por qué?- dice su madre con tono desagradable

 

-…porque estoy sin depilar…..

 

-¿Y a ti que más te da lo que digan? Dios, qué de complejos tiene esta cría. Yo a tu edad no me depilaba, y no empecé hasta los 18. Cuanto antes te depiles más duros te saldrán luego los pelos. ¿No te vale con la Andina? (Nota: la Andina es un decolorante de vello)

 

-…Pero Mamá…

 

-¡He dicho que no! Seguro que no eres la única que va sin depilar a clase…

 

-…Ya pero a ellas no se les nota…  y el otro día Luis me preguntó si me teñía el bigote por que el sol se reflejaba en él…

 

-¿Y qué es que la madre de Luis no tiene bigote? ¡Porque vamos, hoy la vi en la frutería y no anda escasa que digamos…!

 

-Bueno Menchu, déjala que por lo menos en verano se quite lo de las piernas pa ir a la piscina, ya sabes como son los críos de hoy en día…- Dice el padre de Helena que hasta ahora había estado absorto con el noticiario.

 

-En verano ya veremos…..

 

Siguen comiendo en silencio y Menchu se levanta a cambiarle el plato a su marido.

 

 

 

 

 

Jorge entra en su casa, va al salón, tira la mochila en el sofá y se descalza en la alfombra.

 

Jorge entra en la cocina, sobre la mesa hay un plato tapado por otro plato boca abajo, lo destapa y lo mete en el microondas.

 

 

 

 

 

María entra en la sala de profesores. Un grupillo de profesores esta poniéndose las chaquetas y saliendo por la puerta le dice uno a otro:

 

-¿Vamos hoy a comer al “Rifle”?

 

Una vez han salido todos María se queda sola poniéndose la cazadora vaquera.

 

Ahora seguimos a María por el patio del instituto hasta el aparcamiento, va a meter la llave en el coche y ve escrito “guarra” en el polvo de la ventanilla.

 

 

 

 

 

Jorge está sentado en el sofá del salón viendo “Aquí hay tomate” sonriente, suena el telefonillo, se levanta y va hacia el pasillo, lo descuelga:

 

-Sí, ya bajo.

 

Ahora Jorge está sentado en el banco de un parque con dos amigos, él está fumando, otro de ellos está escribiendo un mensaje en el móvil, y el tercero está quemando una piedra de hachís.

 

 

 

 

 

Helena está sentada en su escritorio haciendo los deberes, suena un teléfono de fondo.

 

-Helena, es para ti – se oye a su madre desde otra habitación- Es Marta.

 

Helena va a la cocina y su madre le da el teléfono, su madre sale de la cocina y Helena cierra la puerta tras ella.

 

-Dime…  ¿Qué hora es?….. Ufff que va…  aun no he terminado el trabajo de tecnología y tengo que estudiar para el examen……… Ya, ya lo sé……. Ya…  pero prefiero tenerlo estudiado antes, y sabes como se ponen aquí…  nos vemos mañana en clase….. Chao.

 

Ahora Helena está sentada en la cama con el pijama puesto, la luz está encendida y por la ventana se ve que es de noche. Se recuesta sobre la cama, apaga la luz y se queda mirando al techo.

 

Helena está en la barra de la cafetería del instituto, está pidiendo una coca-cola y dos pinchos de pollo. Lleva la camiseta de tirantes que le regalo su madre, su pelo tiene volumen y su cara está radiante. Pablo también está pidiendo y le da un empujón que provoca que ella derrame parte de la coca cola. Él se vuelve.

 

-Lo siento- dice Pablo, y le dedica una sonrisa mientras se aleja.

 

Helena está en la cama mirando al techo con una sonrisa en la cara.

 

 

 

 

 

María se encuentra en el salón de su casa sentada en la mesa camilla, la mesa está llena de folios y tiene el flexo encendido, su cabeza está apoyada sobre una mano y con la otra está escribiendo algo en los papeles. Por detrás se acerca la que parece ser su pareja y la rodea con sus brazos.

 

-Bailar con “v”- María suelta una pequeña carcajada, pero su cara lo refleja alegría- ¿te lo puedes creer? En 4º de la Eso…  no sé que voy a hacer con ellos.

 

-¿Qué tal ha ido hoy la clase?- le pregunta él mientras le da un beso en la mejilla

 

-Fatal… hoy el chico del que te hablé ayer…

 

-¿El que no tenía padre por que se mató con un camión?

 

-Sí, ese…  el caso es que hoy creo que he hecho mal con él.

 

-¿Por qué?

 

-Hoy alguien se tiró un eructo cuando yo estaba explicando en la pizarra. El caso es que le reñí a él, se puso como una fiera conmigo, decía que él no había sido, se levantó, me llamó estúpida y alzó el brazo…

 

-¿¿¿Te pegó??? – preguntó espantado

 

-No… no creo ni que fuese una amenaza, creo que le salió simplemente por rabia… Dios.. tenías que haber visto sus ojos… lo que te iba a decir, es que estoy preocupada por que hablé con Carlos, y me dijo que le iba a echar unas semanas para que sirviese de ejemplo para el resto de la clase…

 

-¿Y qué hay de malo en ello?

 

-Ya sabes qué opino sobre el método de atemorizar a la clase con amenazas de expulsión…

 

-Sí, pero este chico y los que son como él están acabando con tus nervios, fíjate, todos los días vienes contándome algo, casi ni duermes…

 

-…. Creo que esta vez no había sido él el que hizo ese ruido tan desagradable…

 

-Da igual, no puede tratarte como te trató, y si hoy no fue él otro día seguro que sí lo hizo…

 

-No sé Alex… – Se quedó un momento callada mirando fijamente los apuntes- Hoy tampoco me invitaron a comer.

 

Alex soltó un suspiro – Creo que esto no te está haciendo bien. Vete al medico a ver si te puede dar la baja, déjalo,  no nos hace falta, con mi sueldo tenemos de sobra para los dos…

 

Maria se giró violentamente hacia él y le miró fijamente a los ojos- ¡Sabes de sobra que no hago esto por dinero! Además no llevo ni un año trabajando. Quiero demostrarme a mi misma que valgo para esto y que puedo con esos chicos, quiero llegar a fin de curso y ver que por lo menos alguien ha aprendido algo en mi clase, ¡quiero que aprendan a escribir “bailar”! Tengo que demostrarme a mi misma que yo puedo…- y escondió su cara en el pecho de Alex – solo tengo que encontrar el modo…

 

-…Tú no tienes la culpa…

 

-María continuó – Puede que no sepa inspirarles interés por mi asignatura… Pedro cuando les da clase los lleva como corderitos, deberías verlo, ni uno se atreve a levantarle la voz…- Su cara sigue escondida en el jersey de su novio. Él suspira otra vez y la abraza más fuerte contra él.

 

-…Tranquila, las vacaciones de verano están ahí al lado…

 

 

 

 

 

En esta escena se ve a Jorge sentado en el sofá mirando al frente, la salita está a oscuras y en su cara se refleja la luz parpadeante del televisor. Sostiene entre sus manos el mando de una consola de videojuegos y sus dedos se mueven frenéticos.

 

Se oyen llaves, entra su madre en el salón. Se acerca a él y le da un beso mientras él no aparta la vista de la televisión. Su madre se va y se oye como le habla desde otra habitación:

 

-¿Qué quieres hoy para cenar?

 

-¡Tortilla! – le grita Jorge desde el salón

 

Silencio desde la cocina y de fondo se oye el sonido delas ruedas de un coche al acelerar, Jorge está jugando a un videojuego de coches.

 

-¿Has hecho ya los deberes?

-Sí…- contesta él con desgana.

 

-He hablado con tu tío….. ya está pensando en hacerte un hueco en el quiosco cuando acabes las clases ¿qué te parece?

 

Jorge no responde, sigue mirando la pantalla, entonces cierra los ojos y se recuesta agresivamente contra el sofá, ha estrellado el coche.

 

-¡¡¡¡¡¡Agh!!!!!!!

 

-¿¿¿¿Te pasa algo????- pregunta preocupada su madre desde la cocina

 

-No nada nada…

 

Jorge se incorpora de nuevo y vuelve a quedarse petrificado ante la pantalla, mientras sus dedos se mueven histéricos sobre los mandos. “Travelling avant” (la cámara se va acercando) hacia su cara. Se funde en negro.

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Hierro (Paté de lobo)

Febrero 23, 2007 at 5:30 pm (Relatos)

Lágrimas ya no surcan mis mejillas de ceniza

Ya no hay un candado en la puerta,

la que me conduce a una vida mejor cuando oscurece,

en mi cama…

 

Mis ojos ya no corren histéricos sobre los rostros que pasean pasivos,

ausentes, muertos.

Ahora es distinto… es peor…

Es ese ardor, el que corre por mis venas,

el que sube por mis entrañas sin permiso,

el que como nauseas acude a mis labios…

…cuando se cruza….

 

Ahora de mi cuelga un grillete, caprichoso,

que evita el camino de otros pasos.

Ahora mis ojos, mis manos, no buscan….

ahora acarician fríos, sedientos de calor, envenenados de engaño,

de egoísmo, hipócritas….

 

Mi tristeza solo tiene un dueño,

mi carne abandonada es plato de perros hambrientos,

fieles algunos….

Anhelando el mordisco de un lobo…

 

 bestias.jpg

 

27- junio- 2005

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Para Alicia

Febrero 23, 2007 at 4:57 pm (pequeñas intervenciones)

(The Fragile, Nine Inch Nails)

She shines
in a world full of ugliness
She matters
when everything is meaningless

Fragile

She doesn’t see her beauty
She tries to get away

Sometimes

It’s just that nothing seems worth saving
I can’t watch her slip away

I won’t let you fall apart I won’t let you fall apart I won’t let you fall apart I won’t let you fall apart

She reads the minds of all the people
As they pass her by
Hoping someone will see
If I could fix myself I’d
But it’s too late for me

I won’t let you fall apart I won’t let you fall apart I won’t let you fall apart I won’t let you fall apart

We’ll find the perfect place to go where we can run and hide
I’ll build a wall and we can keep them on the other side
…but they keep waiting

…and picking…..and picking….and picking….and picking….and picking..

It’s something I have to do

I won’t let you fall apart

I was there, too

I won’t let you fall apart

before everything else

I won’t let you fall apart

I was like you

I won’t let you fall apart

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Suerte

Febrero 23, 2007 at 4:49 pm (pequeñas intervenciones)

Nathe se acerca a la ventana. Allí están Claire, su hermano, su madre…. todas las personas a las que quiere. Se acerca a la ventana, es hora de quemar lo que duele…….

I’m on a roll,
I’m on a roll this time……
I feel my luck could change.

Tiro el edredón, y con él se va todas las noches que pasamos juntos…..

Kill me Sarah,
kill me again with love,
it’s gonna be a glorious day.

por que hoy presiento que ya no me vas a hacer daño

Pull me out of the aircrash,
Pull me out of the lake,
’cause i’m your superhero,
we are standing on the edge.

 

The head of state has called for me by name
but I don’t have time for him.
It’s gonna be a glorious day!…………..
I feel my luck could change.

Pull me out of the aircrash,
Pull me out of the lake,
’cause i’m your superhero,
we are standing on the edge.

We are standing on the edge.

…..del polvo venimos, y en polvo nos convertiremos………

(la serie que ha marcado mi vida)

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Cuento de invierno

Febrero 23, 2007 at 4:27 pm (Relatos)

Me desperté sobresaltada. Hacía frío y Lucky estaba a mi lado dormido. Suspiré, aliviada, y a la vez decepcionada. Aun sentía el olor a Camel. Cerré los ojos y acaricié con mis labios la almohada…..

Nunca pasará. Ni siquiera sabes si te atreverías…..

Me hice una bola bajo la manta y comencé a recordar el sueño, quería volver a vivirlo.

…….Jingle bells, jingle bells, jingle all the way!
O what fun it is to ride in a one-horse open sleigh…….

El villancico resonaba por la emisora del autocar. El calor de la calefacción empañaba el cristal y poco me dejaba ver más allá. Allí estaba sentada en uno de los asientos, era de noche y estaba nevando. Pronto llegaría a mi destino.

Bajé las escaleras con el equipaje. Había llegado. Aquello era una especie de pueblo perdido en la nada. Los faros de los coches por la carretera hacían espadas en la niebla, y miré a mi al rededor cuando el autocar arrancó.
Había una especie de motel de mala muerte, el letrero estaba iluminado con bombillas de colores anunciando la época navideña. Pasé dentró del bar del motel, no sé exactamente qué o a quien buscaba. Me senté en la barra de aquel acogedor local. Todo de madera, humo de tabaco y puros por todas partes, varias botellas de cerveza de todo tipo en las estanterias. Era una cervecería bastante peculiar.

Había muchos hombres: camioneros, sesentones jugando la partida, algún borracho que otro… ni una sola mujer.

“Hola Alicia….” me dijo alguien a mi lado. Me giré en el taburete. Sentado había un hombre de unos 37 años, delgado alto y de pelo negro. Sus ojos eran azules. Su piel estaba muy enrojecida y olía a vino que tiraba para atrás. Tenía barba de dos dias, sus dientes estaban amarillentos… realmente se le veía muy desmejorado……

- Cómo sabes cómo me llamo?
- Me lo dijo él. Sabia que vendrías por aquí, estaba ocupado en casa trabajando y me dijo que si podía bajar a buscarte.

Su voz era ronca, y me miraba con cara lasciva mientras hablaba, sus ojos no hacían más que intentar examinarme el trasero.

- ¿Y tú quién eres?
- Me ha traído aquí para hacer terapia conmigo, mi mujer me ha dejado y no sé a donde ir. Quiere ayudarme….
- Ah….- dije con tono bastante desagradable…. – Dime donde está la casa.

…..

La puerta estaba entreabierta. Venia cargada de maletas . Aquel estudio desprendía calidez, la luz tenue le daba un ambiente familiar. Tras el ventanal se veía la nieve caer. Sobre la mesa el ordenador estaba encendido y los papeles se mezclaban de una esquina a otra.

- Pasa bonita, deja las maletas donde puedas- Le oí decir desde algún lado del apartamento. sonreí, estaba llena de felicidad, su voz familiar, amistosa, mi cómplice, amigo y maestro.

…..

De repenté aparecí sentada en el escritorio, es como si hubiesen pasado horas desde mi llegada al apartamento y ya me hubiese asentado. Estaba muy concentrada haciendo una análisis de no sé qué, era una tarea que me había encargado E, estabamos realizando juntos un estudio y por eso había ido a pasar allí los días a su pequeño retiro personal. Contar datos y más datos de los folios, estaba empezando a dolerme la cabeza.

Salí a la calle y me puse de cuclillas en la nieve. Quería que el frío de despertase. Un perro callejero blanco y negro se acercó a mi para que le acariciase, y hundí mis manos en su pelaje. Mientras acariciaba a mi desconocido amigo, miraba hacia el motel. El vaho de mi aliento se interponía entre nosotros.

“Me apetece ir a tomar una cerveza de trigo a la taberna….” pensé, pero algo me inmdicó que no lo hiciese y subí de nuevo al apartamento.

Según entré por la puerta ví al hombre delgado rabilando histerico en el ordenador.

- Eh! qué haces! – le grité y fuí corriendo a apartarle, podía estropear mi trabajo si pulsaba alguna tecla inadecuada

-Necesito hablar con él, lo necesito- dijo con la voz temblorosa mientras me aferraba por los hombros. Me estaba asustando de verdad

- Donde está E.

- No lo sé, se ha ido con un colega de la asociación a tomar algo, tenían que charlar de no sé qué proyecto.

Este hombre estaba histerico, y me daba asco, y le tenia miedo, y yo sabía el número del movil de E…. Pero yo no tenía saldo.
Encima de la mesita de la televisión me encontré un movil. Fuí y le escribí con él un mensaje a E:
“alguien aquí necesita ir a hablar contigo, dime donde estás”.

Inmediatamente recibí un sms de E en mi movil: “Alicia, sé que eres tú, no hace falta que ocultes tu número desde otro movil. Anda, bajate al bar y nos tomamos algo”.

Quedé fría. Sí, la cosa no tiene mucho sentido la verdad, pero los sueños, sueños son. Fría, pálida y quieta como un bloque de hielo. No sabía que significaba eso. Pero de repente me sentia muy excitada. Me giré y miré al hombre delgado y desmejorado. Estaba sentado en el sofá, mirándome fijamente con un sonrisa diabólica y con su mano indicó la puerta: “vete que te está esperando”.

No entendí nada. Aparecí delante de la puerta del pub cervecería. Volví a sentir las irremediables ganas de una jarra de cerveza de trigo, tostada, necesitaba sentirla correr por mi garganta. Allí estaba ante la puerta, con una sandalias y un vestido de tirantes de gasa negra y verde, por las rodillas. Se pegaba a mi piel. El pelo caía sobre mis hombros. No llevaba abrigo, sentía caer la nieve sobre mi y me daba placer.

Entré y Ví a E apoyado en la barra de pie con un hombre mayor, medio calvo de pelo blanco. Ambos sostenían una copas de un licor oscuro, E fumaba su Camel y su colega fumaba un puro. Parecían tener una conversación muy animada.

Era la primera vez que le veía en todo el sueño, estaba tan atractivo… Con sus cuarentaitantos años y esa barba poblada medio canosa. Llevaba una camisa de rayas azul , como sus ojos, y unos pantalones de pinzas grises.

Giraron su vista hacia la puerta y sonrieron, su colega le dió en el hombro, se despidió de él y se marchó.

yo seguía inmobil allí.

E se sentó en su taburete y con su mano palmoteo sobre el taburete de su lado, para que le hiciese compañía.

Me acerqué y me pusieron la jarra de cerveza tostada.

Me miraba y me sonreía, no sé, no era una sonrisa sexual, ni maquiavelica, era una sonrisa cariñosa.

Entonces me relajé y le devolví la sonrisa.

- Voy muy bien con la investigación – le dije mientras me giraba para dar un sorbo de la jarra. mmmmm……
- Alicia, sabes que no te he pedido que bajases para hablar de eso.

Me volví hacia él sorprendida y ahora su cara si que habñía cambiado, sus ojos me miraban de otra forma, estaba jugando. Y a pocos centimetros en uno del otro deslizó su dedo por debajo del vestido y empezó a acariciarme el muslo. De arriba a abajo…., mientras no apartaba sus ojos de los mios.
Mi corazón galopaba y gemí, se me entrecortaba la respiración.

Se puso de pie y abrió mis rodillas, para hundirse entre ellas, su mano se deslizó más hacia arriba….acercó su cara a la mia, estabamos a muy pocos centímetros…… sus yemas acariciaron mi muslo y subieron hasta toparse con el cordoncillo de mi lencería de atar, los dedos se enrroscaron en el y empezó a tirar lentamente de mis braguitas hacia abajo…….

….le deseaba con cada milimetro de mi piel, con cada poro de mi cuerpo, cerré los ojos y aproximé mis labios a los suyos, pero me detuve al sentir la punta de su nariz rozandose sobre la mía, la acaricié suavemente, y con los labios entreabiertos sentí como su aliento con olor a tabaco me tentaba con los suyos. Yo tenía los ojos cerrados, pero sabía que E sonreía, y más que nunca, porque controlaba la situación, con su mano bajo mi vestido.

- ¿Eres capaz de acercarte un milímetro más y besarme?- Dijo E

Y me desperté.

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